El mito de la belleza
“La dieta es el sedante más potente de la historia de las mujeres”
"La fijación cultural en la delgadez de las mujeres no es una obsesión acerca de la belleza femenina, sino una obsesión acerca de la obediencia femenina."
Naomi Wolf
Con su libro ‘El mito de la belleza’ (1991) Wolf argumenta que la ‘belleza’ es una ficción que “mantiene intacta la dominación masculina.” Como bien se encarga de demostrar, “la belleza no es universal ni inmutable, […] no está basada ni en el sexo ni en el género, ni en la estética ni en Dios” y ni siquiera tiene una función evolutiva, es sólo un mito. Y como tal, no habla de las mujeres, “habla de las instituciones de los hombres y de su poder institucional.” El objetivo de esta ficción es en definitiva el control social.
"Borrar la edad de un rostro de mujer es borrar su identidad, su poder y su historia."
Cómo? A través de la difusión masiva de imágenes del ideal femenino de belleza como armas políticas contra el creciente poder conseguido por las mujeres. Así, tienes que ser delgada, bien proporcionada, todo en su punto justo, duro y erguido, bella y joven.
“La belleza, según el mito, es inerte, eterna y genérica.” Y nada, pero nada, tiene que ver con las mujeres de carne y hueso, las reales. Alrededor del mito crecen y se reproducen, en una espiral ascendente económica, que estimula la ansiedad y la inseguridad en las mujeres, todas unas potentísimas industrias: de la cosmética, de la cirugía estética, de las dietas y de la pornografía. En paralelo con la salida de las mujeres al mercado laboral se multiplican los desórdenes alimentarios, las cirugías estéticas, y crece la pornografía. Las mujeres tienen trabajos, salarios, e incluso poder pero se sienten con miedo a engordar, a envejecer, a perder el control sobre su cuerpo.
"De alguna manera, en alguna parte, alguien debe haber pensado que las mujeres compran más cosas si se las mantiene en condición de odio a sí mismas, de fracaso constante, de hambre y de la inseguridad propias de la aspirante a belleza".
Pero “¿Por qué el orden social siente esa necesidad de defenderse, evadiendo a las mujeres auténticas, nuestros rostros, voces y cuerpos, y reduciendo el significado de la mujer a esas imágenes de la ‘belleza’ formuladas y reproducidas interminablemente?”
La respuesta es la de que la ansiedad y la inseguridad de las mujeres genera grandes masas de dinero.
Publicado por Virginia Garcìa en su Blog.-




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